La Primera es uno de los cuatro restaurantes que el grupo Cañadio tiene en Madrid. Los otros son Cañadio, el más sobrio, La Bien Aparecida, el de mayor ambición y La Maruca, el más popular.
A mi el mejor me parece La Primera. Cierto es que su localización, en Gran Via 1 junto al chaflan que bifurca las calles de gran Via y Alcala, lo hace de difícil accesibilidad si uno va en coche, también que, al estar encartelado dicho chaflán el restante resulta algo oscuro y que sus mesas son algo bajas y con ello incomodas, al menos para mí. A pesar de todo ello me parece que la calidad y la frescura de la comida y lo atento del servicio hacen de una comida en La Primera una experiencia a repetir.
Hay tres cosas que hay que probar en la Primera. La tortilla de patata, la ensaladilla rusa y la tarta de queso. Las tres de gran mérito, especialmente la última.
Comida en familia un sábado pronto. Hacen dos turnos y, o vas muy pronto, o muy tarde, una pena. Evidentemente compartimos dos pinchos de tortilla, una ración de ensaladilla y dos tartas de queso de postre. Además de eso tomamos verduras guisadas, unas patatas bravas, unas rabas de Santander (que no de Bilbao desgraciadamente) y de segundo arroz seco con verduras y setas. Todo muy correcto, si bien nada excepcional.
Comida para cinco, bebidas aparte, 145 euros. No es barato, pero es asumible. A nosotros nos resultó una experiencia bien agradable y ya hemos repetido.

